En defensa del petróleo

mitin 18 marzo

 

Discurso pronunciado en ocasión del 75 aniversario de la Expropiación Petrolera por                    Juan Jacobo Schmitter Soto,

Presidente del CEM de Morena en Othón P. Blanco

Pueblo de Quintana Roo: un día como hoy, 18 de marzo, pero en 1938, se vivió el momento culminante del nacionalismo revolucionario mexicano, cuando nuestro gobierno todavía era nacionalista y de verdad revolucionario, inclusive orientado a la justicia a través de la educación socialista y otras medidas igualitarias. En un día como hoy, el General Lázaro Cárdenas del Río llevó a cabo la expropiación petrolera.

75 años después, el gobierno espurio de Enrique Peña Nieto pretende entregar Pemex a la iniciativa privada, incluso extranjera. Dicen que no es una privatización, que la palabra no se menciona en la propuesta de reforma energética, pero ¿cómo se le llama a la entrega de bienes públicos a manos particulares? Dicen que el sindicato petrolero es corrupto, lo cual es muy cierto, pero dejan libre a Romero Deschamps, que se da un “quién vive” con Elba Esther Gordillo en materia de gangsterismo y corrupción. Dicen que Petróleos Mexicanos no es rentable sin inversión privada, y sin embargo de Pemex proviene el 40% de los ingresos del Estado Mexicano. Dicen que Pemex necesita inversión nueva, pero omiten mencionar que han sido los gobiernos del PAN y del PRI los que la han asfixiado fiscalmente y le han impedido renovarse.

Durante el calderonato ni siquiera se terminó de construir la refinería de Tula, y es la hora en que siendo un país petrolero seguimos comprando gasolina en el extranjero. Hablan pestes de Hugo Chávez, pero el litro de gasolina en Venezuela cuesta 50 centavos, mientras que aquí nos lo venden 20 veces más caro y cada mes sufrimos un gasolinazo, un incremento al precio, lo mismo con Calderón que con Peña.

Pero no es la primera vez que las fuerzas de izquierda tienen que defender el patrimonio nacional para evitar el entreguismo de la derecha en el gobierno. El doctor Lorenzo Meyer nos ofrece un recuento de la historia, del cual cito a la letra varios pasajes a continuación. Cuando Cárdenas expropió el petróleo, “se acababa de descubrir Poza Rica y el conjunto de empresas afectadas controlaba el 90% de la producción mundial de petróleo”. “El boicot de los petroleros a las exportaciones mexicanas de combustible y a las importaciones de insumos para el Pemex recién formado tuvo impacto”, pero finalmente la determinación política del gobierno cardenista salvó a Pemex.

“Cuando Estados Unidos se vio envuelto en la II Guerra Mundial, la coyuntura se tornó aún más favorable” para México, que supo negociar de buena manera. Sin embargo, con la paz de 1945 retornaron las presiones. “Miguel Alemán se alejó de lo que era el cardenismo y se alineó con Washington en la Guerra Fría, lo cual le granjeó simpatía del gobierno de Harry S. Truman, pero no la suficiente como para obtener los préstamos necesarios. Entonces, Alemán consideró apropiado reabrir la actividad petrolera al capital externo. Fue entonces, entre 1949 y 1951 que Pemex firmó cinco contratos con empresas norteamericanas para que buscaran petróleo en la costa del Golfo de México”.

“La decisión de Alemán de readmitir al capital privado norteamericano en la actividad petrolera, aunque fuera de manera marginal, no fue aceptada por la corriente cardenista que, si bien estaba debilitada, aún contaba con fuerza para hacerse oír”. En 1952 “se denunció sin ambages que los contratos con las empresas extranjeras eran lesivos para el interés nacional y constituían una violación a la letra y al espíritu del marco legal creado para mantener a la riqueza petrolera en manos mexicanas y para beneficio exclusivo de México”. “Ante la reacción del sector nacionalista, el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines ya no continuó con esa política y en 1970 se negoció la terminación anticipada de los contratos firmados por el alemanismo. Sin embargo, hasta aquí pudo llegar el esfuerzo nacionalista de Cárdenas, pues el general falleció en octubre de ese año”.

“Al final de los años 70, la presión por volver a abrir las puertas al capital privado externo se volvió a presentar como resultado de la ausencia de Cárdenas, la crisis del modelo económico post-revolucionario y la irresponsabilidad y corrupción de los dirigentes políticos y sindicales. México se volvió a petrolizar, la deuda externa explotó y el neoliberalismo se volvió la ideología dominante”.

“Es en el marco del esfuerzo histórico descrito, no común en un país periférico, que una industria petrolera nacionalizada logró convertirse en símbolo de su voluntad de dar sentido a su soberanía. Los mexicanos debemos y podemos reafirmar la confianza en nosotros mismos regenerando a Pemex -librándolo de la corrupción y de las cadenas fiscales-y manteniendo a los hidrocarburos como zona de nuestra exclusiva incumbencia”. Hasta aquí el Dr. Meyer.

Ya en la historia más reciente, hay quienes ponen de ejemplo a Petrobras, la empresa petrolera del Estado Brasileño, para justificar la privatización parcial de Pemex. No obstante, el Ingeniero Fernando Siqueira, participante en el foro “Mitos y realidades de Petrobras” realizado este fin de semana en el Senado, según la crónica de Andrea Becerril en La Jornada, hizo un llamado al pueblo de México a “pensarlo muy bien antes de modificar la legislación que rige a Pemex, ya que cuando se abre cualquier brecha en la regulación no se tiene más el control”. “El Ing. Siqueira echó abajo la versión propalada por el gobierno mexicano de que la privatización de esa empresa brasileña fue benéfica. Lo que en realidad sucedió –dijo– es que las transnacionales se apoderaron del cien por ciento del petróleo que explotaban. sólo pagaban 10 por ciento de impuestos y tampoco desarrollaron nuevas tecnologías. La privatización de Petrobras fue mala para la empresa y pésima para Brasil, y el entonces presidente Luiz Inacio Lula da Silva tuvo que modificar la legislación para frenar la voracidad de las transnacionales”. “Es mentira que la tecnología para explotar aguas profundas sólo la posean los capitales privados, ya que Pemex puede contratar el equipo y las técnicas necesarias sin la intervención extranjera y sin ceder la renta petrolera”.

En dicho foro participó también el Ing. Javier Jiménez Espriú, miembro del consejo consultivo de nuestro Movimiento Regeneración Nacional (Morena), “quien advirtió que se requiere despertar la conciencia de los mexicanos y movilizarse antes de que sea demasiado tarde para impedir la entrega del petróleo y la electricidad a consorcios extranjeros”. En la Estrategia Nacional de Energía propuesta por Peña, y avalada de manera lamentable por el PAN y el PRD, se dice que no hay recursos para el desarrollo energético. Alfredo Jalife-Rahme respondió: “Eso es falso, sólo hay que ver que Pemex ocupa el lugar 34 entre las 500 petroleras más importantes del mundo. La privatización de Pemex hará que se generen empleos en Estados Unidos, no aquí, porque nos van a vender equipos, herramientas y el servicio, además de llevarse el petróleo y vendérnoslo después como gasolina cara”.

Sobre las refinerías, dicen que es más barato comprar fuera la gasolina que refinarla aquí. Qué criminal falta de visión. El Dr. Gerardo Bazán, experto de la UNAM, ha señalado: “es necesario aumentar la capacidad de refinación de Pemex por lo menos para cubrir los 347 mil barriles diarios de déficit respecto a las ventas internas en 2010.”

Pero Pemex no es sólo pozos petroleros, refinación y alta petroquímica. Las gasolineras, que antes eran operadas por Pemex, de un tiempo para acá han sido concesionadas, prácticamente privatizadas. Cabe preguntar ¿a quién se les ha concesionado? La respuesta apesta a corrupción. El grupo Cualli, que domina la península, es propiedad de los herederos de Mouriño, el difunto gran amigo de Felipe Calderón. Y aquí en Quintana Roo, la prensa libre ha informado que el dueño de las gasolineras que han salido como hongos en Chetumal es el ex gobernador, a través de prestanombres. Con una mano concesionan, con la otra reciben la concesión.

Y cabe preguntar también a nuestros presidentes municipales, el que salió y el de ahora, y se lo pregunto directamente al secretario de Desarrollo Urbano de Quintana Roo, Mauricio Rodríguez Marrufo: ¿qué clase de desarrollo urbano necesita tantas gasolineras, con el consiguiente riesgo ambiental? Las hay incluso frente a hospitales. En el cambio de sexenio también hubo una sobreproducción de farmacias, y también los dueños son políticos corruptos del PRI, perdonando el pleonasmo, pero al menos las farmacias no tienen el riesgo ambiental de las gasolineras. Es una irresponsabilidad mayúscula.

Morena hace un llamado al pueblo de México: no permitamos que el PRI, encima de robarnos las elecciones mediante la compra del voto, se salga ahora con la suya de vender Pemex. EL PETRÓLEO ES NUESTRO.

 

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Un comentario

  1. Nuria T.V. · · Responder

    Muy claro y bien documentado, no debemos permitir la privatización de pemex

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