2 de octubre no se olvida

No es el hecho de no olvidar el 2 de octubre sino el de matarlo con nuestra indiferencia. Aunque muchos no lo sepan y otros crean que lo saben el 2 de octubre no fue solo una masacre, no fue solo la represión y no fue solo un movimiento estudiantil. Hoy, a 45 años de la masacre de Tlatelolco, seguimos en las misma condiciones: forzados, en la necesidad de vender la dignidad y la razón por un puesto de trabajo, en el mejor de los casos, pues aquellos que no tienen que comer o “en que caerse muertos” tienen que vender el voto a cambio de la migajas que se conocen hoy en día como “labor social” o “campaña política”.

No son los “tiempos de antes”, no es “el viejo PRI” sino que estamos exactamente en las mismas condiciones: el país en la miseria, la educación pública desmantelada y nuestros derechos pisoteados, pese a ello nos seguimos tragando el cuento la institucionalidad y preferimos callarnos que tener un poquito de razón. Preferimos callarnos y vencernos antes que  tener un ínfimo grado de humanidad. Todo porque pensamos “que el que no tiene es por pendejo”. Así ha seguido la dictadura perfecta durante años: la misma mierda con distintos colores, nosotros tenemos plena libertad de decidir en qué presentación queremos comer mierda, pero no tenemos la suficiente libertad de no querer comerla nunca más. Sin embargo si hoy queremos esa libertad entonces hay que luchar por ella.

Muchos no lo saben pero el movimiento estudiantil de 1968 reivindicó 10 años de luchas obreras, sacando a los principales líderes comunistas de las celdas del Lecumberri, no saben que pese a la masacre de Tlatelolco se logró resistir 3 años más en manifestaciones hasta que en 1971 les dieron plomo nuevamente a los estudiantes por un presidente distinto pero priista al fin y al cabo. Muchos no saben que tanto Ordaz como Echeverría eran informantes de la CIA y tenían órdenes expresas de aniquilar cualquier intento de revolución socialista. Pero ni Díaz Ordaz –abiertamente admirador de Franco cuya dictadura asesinó miles de Españoles-, ni Echeverría, ni Estados Unidos lograron su cometido porque hoy donde estuvo la herida, hay una cicatriz que nos recuerda que hay un corazón latiendo del lado izquierdo del pecho.

Es por eso que el 2 de octubre no se olvida y no solo no se olvida sino que no ha muerto, porque el dos de octubre fue lo que fue: solo un contratiempo ensangrentado. Muy a su pesar de la reacción hoy continua el movimiento estudiantil y la revolución sigue cocinándose y a nombre de todos nuestros camaradas caídos gritamos ¡Hasta la victoria siempre! Porque muchos son los trabajadores explotados, los estudiantes reprimidos, los derechos pisoteados y la gente en la miseria. Mucha es la necesidad de democracia participativa y verdadera, que hoy no tenemos en un México que según está avanzando. Es por eso que hay que rescatar lo que el movimiento nos enseñó: que la nación no son seis pinches letras, tres colores y un águila que se come a una serpiente mientras posa sobre un nopal sino el lugar donde uno se siente en casa. A los indiferentes los olvidó el tiempo y los seguirá olvidando pero los decididos y los conscientes dejan un legado que pasará a la historia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: